domingo, 11 de septiembre de 2016

ESTÉTICA DEL CAMBIO:
CAPÍTULO 1 Y 2
El libro parte bajo la premisa de que nadie conoce totalmente, o pueda  jamás conocer totalmente, los procesos que dan cuenta del cambio personal y social dentro o fuera de la terapia.
El clínico hace caso omiso de una enorme cantidad de información de base sensorial durante el curso de la terapia cerrándose frente a ella y desconectándose así de los sucesos en curso en la interacción social. Erickson nos indica que los terapeutas pueden desempeñar un activo papel en la reconstrucción del mundo de experiencia de sus clientes. Bateson indica la cibernética  podía proporcionar una base epistemológica y un lenguaje apropiado para referirse al cambio personal y social.
La cibernética forma parte de una ciencia general de la pauta y la organización. Adoptar una concepción cibernética es ingresar en un mundo de descripción radicalmente distinto de lo habitual; y para ello, el clínico precisa un bosquejo sistemático del pensamiento cibernético. Lo ideal sería que los clínicos dejaran atrás la dicotomía tradicional entre teoría y práctica clínica, y que se las vieran con ambos dominios de la terapia. También  es un procedimiento formal para examinar los procesos y métodos de cambio. Tanto don Juan como Erickson recurrían a la confusión para provocar el cambio. Los clínicos deben explorar nuevas técnicas y métodos.

Bateson (1977): "Nadie puede afirmar que no posee una epistemología, los que así lo hacen, sólo tienen una mala epistemología" Los análisis anteriores de la epistemología dentro de la terapia familiar establecieron a veces un distingo entre dos clases de epistemología: la lineal progresiva  y la recurrente (llamada también sistémica, ecológica, ecosistémica, circular o cibernética). Los terapeutas que entienden que su labor consiste en tratar de corregir, disecar o exorcizar los elementos "malos", "enfermos" o "locos" de sus clientes, operan con una epistemología lineal progresiva. Una epistemología recurrente, por el contrario, pone el acento en la ecología, la relación y los sistemas totales.
TRAZAR UNA LÍNEA:
Para el terapeuta, esto significa que el método mediante el cual los 'datos" son "captados" (el diagnóstico) es una de las formas de construir y mantener el contexto terapéutico. En otras palabras, las preguntas y las hipótesis del terapeuta contribuyen a crear la "realidad" del problema que trata. Los terapeutas se suman a sus clientes en la construcción de una realidad compartida, merced a los distinciones epistemológicas que establecen.

CONOCER EL CONOCER:
Para comprender cualquier reino de fenómenos debemos empezar por apreciar cómo fue construido, o sea, qué distinciones están en la base de su creación. El punto de partida de la epistemología es, entonces, el observador que establece distinciones a fin de observar; y lo que el observador observa puede ser descripto.

PUNTUACIÓN:
El estudio formal de los procedimientos por los cuales la gente puntúa su experiencia es un método para identificar su epistemología. Sus pautas habituales de puntuación presuponen ciertas premisas epistemológicas para establecer distinciones, como revelan los ejemplos que siguen.

EPISTEMOLOGÍA CLÍNICA:
La nueva disciplina indagaría la manera en que los clientes adquieren su particular forma de conocer el mundo; por ejemplo, la manera en que el paranoide establece qué es lo cierto y qué es lo equivocado, o en que el depresivo llega a teñir toda su apreciación de los sucesos de una coloración oscura. Este tipo de comprensión requiere una epistemología de orden superior, vale decir, una epistemología referida a la forma en que los demás llegan a puntuar y a conocer su mundo.

CONSTRUCCIÓN DE UNA REALIDAD:
Un terapeuta puede dar cuenta de las expresiones faciales de su cliente, su manera de respirar y los movimientos que hace con las piernas. Luego, estas descripciones pueden clasificarse o tipificarse como una clase de acciones (p.ej., de "temor" o de "entusiasmo"). No obstante, carece de sentido que el terapeuta sostenga que ve "temor" o "entusiasmo" en la persona que tiene delante, pues estos términos son clasificaciones de descripciones de la experiencia sensorial, y no corresponden a nada percibido en forma directa.
No obstante, las descripciones de la experiencia basadas en los sentidos están siempre vinculadas a alguna especie de sistema simbólico interiorizado como el lenguaje que empleamos-, el cual determina ciertas maneras particulares de "confrontar el mundo" a través de los propios sentidos.
Una concepción más inclusiva es la que considera que los organismos experimentan el mundo participando en una dialéctica entre los sistemas abstractos creados por ellos y la forma en que sus órganos de los sentidos "se frotan" con ese mundo.
COMENTARIO PERSONAL:
Los terapeutas muchas veces no tienen en cuenta los factores externos y los gestos, movimientos que realiza el paciente y que influyen de alguna manera en la situación que lo aqueja, a veces solo se centra en la situación omitiendo las respuestas no verbales que brinda. Erickson recurría a la confusión para provocar el cambio en las personas tal y como lo hacían los magos, Erickson lo hacía para que las personas dejen de pensar y el subconsciente les brinde las respuestas.
También los terapeutas y psicólogos debemos ser conscientes de que no podemos quedarnos con un solo conocimiento sino seguir estudiando, investigando para poder proporcionar nuevas técnicas y estrategias al paciente con la finalidad de ayudarlo.

La cibernética es un procedimiento formal para examinar los procesos y métodos de cambio, como parte de la organización y pautas refiere que los psicólogos deben dejar de aislar la teoría de la práctica para brindar una mejor atención.

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